jueves, 11 de agosto de 2016

Stress

Buscando la definición, leí una que me agradó: “El estrés (stress) es unfenómeno que se presenta cuando las demandas de la vida se perciben demasiado difíciles. La persona se siente ansiosa y tensa y se percibe mayor rapidez en los latidos del corazón.” Sin embargo, lo que en ocasiones se percibe como una respuesta normal del organismo ante las situaciones de peligro; se puede convertir en un enemigo mortal si se extiende con el tiempo. Algunos de sus síntomas más comunes son: Depresión o ansiedad, Dolores de cabeza, Insomnio, Hipertensión, Gastritis, Disfunción sexual, Enfermedades mentales, y Agotamiento.
La ciencia ha tratado de minimizar los estragos del estrés combatiéndolo con diferentes terapias y tratamientos los cuales medicamente son validos, pero sabemos que necesitamos más que una píldora para los problemas de estrés en los que se encuentra el hombre que ha perdido todos sus ahorros en la crisis económica, para la mujer que ha sido abandonada por su marido, y para el hombre que maquina por la noche en su cama como va a vengarse del que es responsable de su problema. Por otra parte, no ignoramos que hoy día tenemos una epidemia de problemas psiquiátricos causados por vivir una vida ignorando las leyes de Dios.
El fruto y beneficio más grande que resulta de tener una relación con Dios por medio de la fe en su Hijo Jesucristo es la paz. La Biblia dice en Filipenses 4:6-7 “Por nada estéis afanosos (ansiosos, preocupados) sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, con toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la PAZ DE DIOS, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús, Señor nuestro”.
La Biblia también nos señala en Mateo 11:28: “Venid a mí todos los que están trabajados y cargados que yo los haré descansar”. En este pasaje bíblico el Señor Jesus hace un llamado “Vengan a mí.” Esto significa que fuera de Jesús no existe solución. Sólo Jesús es la solución para el alma afligida. Luego añade “vengan a mí todos.” Este “todos” te incluye a ti, con tus cargas y problemas, y termina la promesa de Jesus diciendo “… y yo los haré descansar.” Esto nos indica que hay descanso para tu alma y solución para tus problemas si te rindes plenamente al Señor.

No te rindas ante ese problema, no te desanimes ante lo que está sucediendo a tu alrededor, ni sientas que todo está acabado; no es que busques solución a tus problemas en Jesus, sino que JESUS ES SOLUCION PARA TODOS TUS PROBLEMAS.


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